jueves, 22 de marzo de 2012

Transparent management en un mundo 2.0

22.3.12

La transparencia es un valor que está de moda. Las nuevas tecnologías y, en particular, social media, ayudan a expandir la transparencia. Entre los 35 valores más citados por las 100 mayores empresas del mundo, según un paper reciente del IESE (Tàpies, Ceja y Agulles, 2011), aparecen la transparencia, la comunicación, la apertura, la innovación, la confianza, la implicación y la iniciativa. La conclusión es que estas empresas citan valores que pueden fertilizar el despliegue de iniciativas Enterprise 2.0 o social business.  Además, la transparencia es uno de los principios de la RSC.

Hace un par de semanas una Directora de Departamento de una empresa vasca avanzada en gestión (Q de Oro EFQM) me dijo: "...el Director General dice que en esta Compañía no hay casi nada que no pueda conocer cualquier empleado..." Interesante.
En el ámbito de los gobiernos y la gestión pública, la transparencia forma parte del core del movimiento Open Government. 

Ahora bien, ¿la transparencia ayuda a las compañías a ser más competitivas? ¿La transparencia en los gobiernos y en la AAPP ayuda al bienestar de sus ciudadanos?

En el ámbito empresarial me viene a la memoria un caso que les encanta a mis alumnos, el caso Jack Stack, uno de los pioneros de OBM (Open Book Management), CEO de SRC y autor de  Great Game of Business. OBM es una filosofía de gestión radical que predica que compartir la información económico financiera y operacional de la organización con los empleados, y alinear estos resultados con su desempeño y compensación, fomenta la motivación y la productividad. La compañía con el management más avanzado del mundo, HCL Technologies, presume de su transparent management, una transparencia radical interna y externa. La transparencia expone las debilidades de los managers. Y muchos de elllos mantienen el poder en base al control de la información. Por eso hay grandes resistencias internas a la transparencia.

 Y yendo un poco más lejos: podría explorarse el uso de la transparencia radical para diferenciarse, espiritualmente de los competidores. Si la transparencia ayuda a crear un mundo mejor, podemos alcanzar niveles de vinculación espiritual con nuestros grupos de interés. Esto empieza a ser marketing3.0

Por otro lado, existe correlación positiva entre el nivel de transparencia de los gobiernos y la renta per cápita. La correlación no indica causalidad, pero todos estamos de acuerdo que la transparencia en el ámbito público favorece la inversión externa.

La transparencia, combinada con la participación de los grupos de interés, genera decisiones de más valor, por la aportación de la inteligencia colectiva, incrementa la legitimidad y fomenta la coordinación.

Entonces ¿las empresas y los gobiernos deben ser transparentes siempre, sin límites? Ser transparente no quiere decir que la transparencia no tenga límites. Las razones para limitar la transparencia pueden atribuirse a los siguientes elementos:
  • seguridad nacional o competitiva (la fórmula de la Coca Cola o el diseño totalitario de un smartphone de Apple)  
  • privacidad de las personas 
  • efectividad, porque la gestión de la inteligencia colectiva sea tediosa  
La buena noticia es que la tecnología social media puede fomentar la transparencia y la participación. Otra cosa es que la organización o los gobiernos se sientan cómodos con estos valores y sean capaces de vencer a los anticuerpos del status quo.



-------------
Gracias por inspirarme a Philipp Mueller (@philippmueller), autor del capítulo 24 del libro Estate of the eUnion, Gov2.0 and Onwards.

Escrito por

Dirijo la Unidad Social Business y CRM de Ibermática y soy profesor de Universidad. Me interesan los siguientes topics: innovación, gestión de personas, social business y social CRM.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Los comentarios deben circunscribirse a las áreas temáticas del blog y mantener las normas elementales de cortesía y del sentido común

 

© 2013 Juan Liedo. All rights resevered. Designed by Templateism

Back To Top