Hace un par de semanas una Directora de Departamento de una empresa vasca avanzada en gestión (Q de Oro EFQM) me dijo: "...el Director General dice que en esta Compañía no hay casi nada que no pueda conocer cualquier empleado...". Interesante.
En el ámbito de los gobiernos y la gestión pública, la transparencia forma parte del core del movimiento Open Government.
Ahora bien, ¿la transparencia ayuda a las compañías a ser más competitivas? ¿La transparencia en los gobiernos y en la AAPP ayuda al bienestar de sus ciudadanos?
En el ámbito empresarial me viene a la memoria un caso que les encanta a mis alumnos, el caso Jack Stack, uno de los pioneros de OBM (Open Book Management), CEO de SRC y autor de Great Game of Business. OBM es una filosofía de gestión radical que predica que compartir la información económico financiera y operacional de la organización con los empleados, y alinear estos resultados con su desempeño y compensación, fomenta la motivación y la productividad. La compañía con el management más avanzado del mundo, HCL Technologies, presume de su transparent management, una transparencia radical interna y externa. La transparencia expone las debilidades de los managers. Y muchos de elllos mantienen el poder en base al control de la información. Por eso hay grandes resistencias internas a la transparencia.
Y yendo un poco más lejos: podría explorarse el uso de la transparencia radical para diferenciarse, espiritualmente de los competidores. Si la transparencia ayuda a crear un mundo mejor, podemos alcanzar niveles de vinculación espiritual con nuestros grupos de interés. Esto empieza a ser marketing3.0
Por otro lado, existe correlación positiva entre el nivel de transparencia de los gobiernos y la renta per cápita. La correlación no indica causalidad, pero todos estamos de acuerdo que la transparencia en el ámbito público favorece la inversión externa.
La transparencia, combinada con la participación de los grupos de interés, genera decisiones de más valor, por la aportación de la inteligencia colectiva, incrementa la legitimidad y fomenta la coordinación.
Entonces ¿las empresas y los gobiernos deben ser transparentes siempre, sin límites? Ser transparente no quiere decir que la transparencia no tenga límites. Las razones para limitar la transparencia pueden atribuirse a los siguientes elementos:
- seguridad nacional o competitiva (la fórmula de la Coca Cola o el diseño totalitario de un smartphone de Apple)
- privacidad de las personas
- efectividad, porque la gestión de la inteligencia colectiva sea tediosa
La buena noticia es que la tecnología social media puede fomentar la transparencia y la participación. Otra cosa es que la organización o los gobiernos se sientan cómodos con estos valores y sean capaces de vencer a los anticuerpos del status quo.
-------------
Gracias por inspirarme a Philipp Mueller (@philippmueller), autor del capítulo 24 del libro Estate of the eUnion, Gov2.0 and Onwards.